dimecres, 26 de desembre del 2012

GRACIAS RENÉ

Apenas año y medio y todavía recuerdo adjetivos cariñosos y otros cargados de dureza: locos, inconscientes, irresponsables, aventureros, oportunos, oportunistas o valientes.

También recuerdo necios y mala gente que actuaron con la misma indiferencia y vacío con la que dirigen sus vidas, profesiones o relaciones.

Andábamos por mayo del 2011. Imaginábamos la intensidad de la experiencia y cómo de cargado estaría el camino. Sin duda, muchas piedras.

Hoy ya soy inmigrante. 

Celebro estar en este país, abrazo su acogida, agradezco  la invitación a su mesa, y desinteresadamente, gratifico tanto como puedo todo esto, o como sé. No hay peros. Sí matices.

Partir sin necesidad hace que dejes atrás tu yo construido. Partir por necesidad te roba la inocencia. Puedo imaginarme, nada más, lo duro que puede llegar a ser.

El día de Nochebuena disfruté de la compañía de gente extraordinaria,  personas que vinieron años atrás a este frío país y sufrieron mucho, lloraron, rieron y lucharon. 

Conocí a un hombre terriblemente bueno y generoso, René y su familia (salvadoreña). René llegó maduro, con  mujer e hijo. Dejó su profesión, su status, su hambre intelectual y trabajó durante años  en aquello que los nativos jamás, jamás, se atreverían. Su mujer, lo mismo. 

Hoy, René es un orgulloso encargado de almacén, su mujer auxiliar de enfermería,  consiguieron su casita, lucharon por sus 5 hijos - el mayor ya licenciado en ciencias políticas-, pero además no les faltó ni energía ni calor para que su hijo mayor superase una leucemia a los 13 años. Hoy vuelve a tocar la guitarra que dejó durante años, los mismos a la dureza que el cambio le supuso.

Muchos consideran que no es necesario vivir la inmigración para ser solidario,  ser cooperante o sencillamente ser humano. "Yo ya soy voluntario en ...", "hace años que ayudo a...", "tengo vínculos con...", "yo doy mi donativo mensual a..."  pero ¿abrieron su casa, su comedor, su mesa y se sentaron con esos inmigrantes?. "Esos" que han vivido durante años entre nosotros sin más relación que la del cuidado de nuestros hijos, la limpieza de nuestro hogar o el cobro de nuestra compra como cajeros de una tienda.

Pocos sabemos qué hacen, cómo piensan, cuánto sufren, cómo se relacionan, quienes les remunera y de que forma. Tampoco conocemos el impacto que ha producido ello en sus hijos, cómo es su día a día, ... pocos conocemos, pocos entendemos qué significa buscar una vida DIGNA. 

Gracias René por impregnarme de tanto calor positivo. René resume todo mi año en este país. Él se reinventó y lo logró. 


Feliz año a mi gente, a toda mi gente. Coraje, fuerza y, a pesar de todo, ilusión.




ROSA

Cap comentari:

Publica un comentari a l'entrada